Un remisero le pegó un cabezazo a un inspector municipal que se había acercado a decirle que no se podía detener sobre la vía rápida de la calle 25 de Mayo, frente a las oficinas de Ajalar.
Por el golpe, el inspector terminó con una herida en el labio superior, por lo que el remisero fue detenido.
Sin embargo, el conductor brindó una excusa insólita. “Me iba cayendo y sin querer terminé golpeándolo”, alegó.

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