| Visita a la Fundición de "El Teniente" |
| Las "ventanas" de cobre de más de 140 Kg |
Debatir esos puntos de vista nos encierran por años en un enfrentamiento.
Sin embargo, hay oportunidades en que estamos cerca del esclarecimiento. De conocer cual es la posición intermedia.
La introducción vale después de una visita organizada a la mina El Teniente formalmente llamada Codelco División El Teniente que aporta el 5% del PBI de la República de Chile.
Hay hechos elocuentes que despertarían la atención, que focalizarían sobre el reclamo de quienes se oponen.
Aproximadamente a 120 kilómetros al sur de Santiago de Chile, a 50 kilómetros al este de la ciudad de Rancagua y a 2300 metros sobre el nivel del mar el espectacular emprendimiento para extracción de cobre es operado por la empresa estatal Codelco.
La Corporación Nacional del Cobre de Chile (Codelco) es una empresa estatal chilena dedicada a la explotación minera cuprífera y es la productora de cobre más grande del mundo y por cierto la empresa que contribuye más a la economía chilena.
Son datos elocuentes, impactantes, que sin embargo pese al orgullo nacionalista de los chilenos son utilizados en segundo plano. Lo mejor de lo experimentado en la visita es el amplio sentido de responsabilidad que ésta mina de cobre tiene sobre todos los aspectos que hacen a la seguridad y el medio ambiente en que convive la ciudad de Rancagua y sus 250.000 habitantes.
Ingresando en el micro que traslada a la delegación queda en claro que no es una visita cualquiera y que cualquiera pueda realizar.
“Esta visita es un logro que esperamos que ustedes como periodistas puedan disfrutar y difundir con las palabras de los principales actores” nos dice el Secretario de Minería Oscar Lehz.
Tras el arribo, el grupo deja de ser libre en sus desplazamientos y pasa a depender de estrictas normas que todos deben respetar.
Se aprecian enormes formaciones de “buses” que trasladan a la planta de empleados cuyo sueldo mas bajo es de 20.000 pesos argentinos. Se pueden ver además inmensos bosques en la montaña con plantines de diferentes especies que se van incorporando al ecosistema a medida que la mina se expande.
Esa enorme ciudad que es El Teniente aparece abruptamente en la geografía de las inmediaciones de Rancagua ganándose la atención de todos, de los pro y de los contra, y de los que se muestran como dispuestos a formar una tercera posición.
Don Luis Sandoval Contreras, a quien conocerán en la segunda nota de ésta visita no nos deja levantar del asiento, nos exige cinturones de seguridad y revisa que a ninguno le falte nada de lo que nos ha convertido en astronautas en un bus.
Le preguntamos de todo: ecosistema, impacto de la mina, trabajadores, desarrollo, de como Rancagua convive con la minería. Y todas las preguntan son concurrentes a un pensamiento que nos traslada a la provincia de La Rioja.
Don Luis y yo conversamos unos instantes nada más y alcanzó para saber la posición de éste hombre que por 38 años entro y salió de la mina. Su primera frase con voz baja fue ¿No me explico como Argentina con toda la cordillera que tiene no fue capaz de desarrollar la minería? La segunda fue mas o menos resumida de ésta manera... “Sin responsabilidad no puede haber minería... yo sería antiminero en esas condiciones”. Contundente.
Ingresar a la mina instantes después abre una sensación de alerta por desconocimiento. Lo hacemos en el bus a velocidad de como se mueve en la ciudad, entre paredes y techo, por momentos vemos solo la luz de los focos pero instantes después comienzan a aparecer maquinarias, semáforos, personas, cruces de túneles que si fueran puestos en línea recta comunicarían dos terceras partes de Chile de norte a sur.
La mina es ahora una ciudad bajo tierra. Temperatura de 15 grados monitoreada con aire más sano que el que se respira en Santiago de Chile. Es una brisa fresca sin partículas de polvo. Una excavadora funciona a metros de donde estamos y el aire permanece igual. Increíble.
Bajamos del bus, recibimos la charla de un ingeniero en jefe de 31 años, Don Nicolás Jamett Giese a quien también le hacen sentir el rigor del resultado de Argentina- Chile por la Copa América. Su charla resume como de un volcán nace la mina, como se crea la empresa nacional y el orgullo que sienten de que todo lo que suceda en la mina impacta en todos los chilenos.
Y otra vez la seguridad, y otra vez el medioambiente y también nuestras preguntas. Un maravilloso cuestionario de riojanos interesados en el impacto ambiental que reciben con total honestidad. “Esto no es una mina de oro o de uranio”, son completamente diferentes, pero todas son posibles con responsabilidad. El agua se toma de las inmediaciones de Rancagua y en un 90 por ciento es reutilizada dentro de la mina. Ellos solo están interesados en difundir que cuando hay responsabilidad se crean todas las condiciones para una minería responsable, indispensable, que influye en muchos aspectos esenciales de la vida. Y utilizan una y otra vez dos palabras que escuchamos varias veces... Sustentable.
La mayoría de los medicamentos que consumimos contienen minerales por citar uno de esos ejemplos; las empresas mineras también aportan en gran forma a la generación de empleo; pagan impuestos, generan beneficios locales, pero está claro que nace a partir de la responsabilidad, marcada por una tragedia de la minería chilena.
En 1945, 355 trabajadores de El Teniente fallecieron tras asfixiarse con monóxido de carbono, el 19 de junio de ese año, en el suceso recordado como la Tragedia del humo. Hasta el día de hoy el hecho es utilizado como ejemplo en exposiciones de seguridad a los mineros chilenos. Nosotros fuimos testigos que es pilar fundamental a partir de su memoria y para que se haga todo lo necesario para que no vuelva a ocurrir.
Un tremendo cartel al ingreso, es atendido cada tanto por personal de la mina. En el se señala con números que no pueden dejarse de ver cuantos días y cuantas horas llevan sin registrar ningún accidente.
Autoridades mineras sostienen que las leyes mineras argentinas contemplan todas éstas realizaciones, pero para ello deben comenzar una nueva etapa que es cambiar la forma de pensar y despertar confianza en que lo mismo podría llevarse a cabo en la provincia y el país.
En nuestra segunda nota el lector podrá conocer con crudeza qué dice un minero de su entorno, y qué requiere del mismo; cómo se puede operar una mina desde 60 kilómetros y hasta saber de trenes conducidos por un jostick.
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